default logo

El éxito de ‘Wonder’ (y por qué hay que leerlo en clase)

«Sé que no soy un niño de diez años normal. Bueno, hago cosas normales: tomo helado, monto en bici, juego al béisbol, tengo una Xbox… Supongo que esas cosas hacen que sea normal. Por dentro, yo me siento normal. Pero sé que los niños normales no hacen que otros niños normales se vayan corriendo y gritando de los columpios. Sé que la gente no se queda mirando a los niños normales en todas partes.»

Así empieza La lección de August (Wonder), de la autora R.J Palacio. Publicado en 2012, se convirtió en número 1 en ventas en The New York Times; mejor libro del año en Amazon y Barnes and Nobles; mejor libro juvenil de 2012 en Publisher’s Weekly, Kirkus Review, Booklist, School Library Journal y Washington Post.

No está mal, ¿verdad? Y menos para un libro cuyo manuscrito fue rechazado por varias editoriales y que, cuando se publicó, lo hizo con una tirada modesta y unas expectativas bajas. Sin embargo, la sorpresa no tardó mucho en suceder, ya que se hicieron 38 reimpresiones, vendió más de un millón de copias (y ya va por los cuatro millones) y se vendieron sus derechos a 36 países. La productora LionsGate, de hecho, ha comprado los derechos de la película para adaptarla a la gran pantalla, así que los seguidores de Wonder tienen material para rato, y nosotros que nos alegramos.

¿Por qué es un libro tan especial? ¿Por qué creemos que es importante leerlo, y trabajarlo en clase? En nuestra última entrada sobre libros acerca del acoso escolar hablábamos de La lección de August y del impacto positivo que genera en sus lectores, de la huella que deja, pero hoy queremos ahondar un poco más en esta colección. La historia gira en torno a Auggie, un niño con una deformidad en el rostro que, tras estar escolarizado en casa debido a las múltiples operaciones a las que ha sido sometido, este año empezará a ir a la escuela por primera vez, algo que siempre ha querido. De hecho, lo que quiere es hacer lo mismo que los otros niños, como “tener un montón de amigos, quedar después de clase y esas cosas”. Pero las cosas no son tan fáciles; August camina mirando al suelo, oye comentarios furtivos allá donde va y está cansado de que lo miren tanto. Sin embargo, no conocemos sólo el punto de vista de Auggie, sino que la narración alterna capítulos de distintos personajes, como la hermana de August, sus padres e incluso los amigos que hace en el colegio, para así conocer de primera mano las reacciones y las experiencias que viven. La historia se enriquece, se vuelve completa y emotiva.

“Yo no veía a August tal como lo veía el resto de la gente. Sabía que no era exactamente normal, pero no entendía por qué los desconocidos se impresionan tanto al verlo.” —Via (hermana de August)

¿Cómo surgió una historia tan conmovedora? R.J Palacio cuenta que, un día, estaba en una tienda comprando bebidas para sus hijos cuando vio a una niña pequeña con una deformidad en el rostro. Apartó a sus hijos deprisa y corriendo y, aunque después se arrepintió de lo sucedido, ya no podía volver atrás para hablar con la niña. Aquella misma noche empezó a escribir lo que sería La lección de August y, de hecho, en la novela relata la misma escena, pero desde el punto de vista de Auggie.

Con un lenguaje sencillo, enfocado al público más joven, nadie sospechaba que la historia emocionaría a adultos por igual. Pero lo cierto es que un buen libro es un buen libro, independientemente de la edad a la que esté dirigido. La lección de August es un libro tierno, amable, que trata un tema muy difícil de un modo positivo y divertido y huye de un enfoque deprimente. Transmite un mensaje muy necesario sin llegar a ser un libro moralizador, y es, en definitiva, una lectura refrescante y honesta.

Una buena manera de trabajar temas como la empatía y la amabilidad, el acoso escolar y cómo podemos actuar en situaciones de este tipo, y de concienciar a los más jóvenes (y no tan jóvenes) de que no cuesta nada ser amable con los demás.

“No creo que la empatía se pueda enseñar. Es algo que sólo se puede inspirar.” (I honestly don’t think that empathy can be taught. It can only be inspired.) —R.J Palacio, autora de la saga Wonder

Wonder. La lección de August es el primer volumen de la colección. Después, le sigue La historia de Julian, donde vemos, por fin, el punto de vista del chico que le hace la vida imposible a Auggie. ¿Por qué lo odia tanto? ¿Qué papel juegan los padres en su comportamiento? ¿Se dará cuenta de sus errores? Es, en definitiva, el acoso escolar visto desde el perpetuador y no la víctima, y un libro necesario para darnos cuenta de que la realidad es compleja y va mucho más allá de lo que en un primer momento pensamos.

R.J Palacio escribió también El juego de Christopher, que narra los hechos del mejor amigo de Auggie desde la infancia, mucho antes de que entrara al colegio. Sin embargo, Christopher ya no vive cerca de Auggie, y ambos tendrán que luchar si quieren preservar su amistad. Para acabar, y recién salido en librerías, la serie continúa con Charlotte tiene la palabra, que arroja una nueva luz sobre el primer año de colegio de Auggie desde la perspectiva de Charlotte, la chica elegida para acompañarlo los primeros días del curso. Una chica que también sufre por encontrar su lugar y ser aceptada.

Read More

Leave a Reply

*

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.